jueves 10 de noviembre de 2011

Diluvio

Arderá la ciudad y a nadie le importará. Arderán los prados, y casi nadie alcanzó a saber qué eran al final los prados, los tan renombrados prados.
Habrá entonces gente rezando en las Iglesias, habrá gente deseando haber creído en algo a lo que se le pudiera rezar, o al menos algo que tuviera una Iglesia. Pero no. Nos quedarán los albergues, las culpas, la preocupación, y tras el desgano, las ganas.
De todos modos las Iglesias no estarán vacías. Saldrán a ver el sol cuando el diluvio haya pasado y tratarán de evangelizarnos.
 

2 comentarios:

Miaecilla dijo...

Oye, en mi blog decía que tu última entrada databa de hace tres días, pero esta fecha de entrada no coincide. ¿Tanto cambian las matemáticas de un día pa otro? Como que uno se baja (o cree/inventa que se baja) un poquito del mundo y la hueá sigue funcionando... no somos nada, ni una mierda :(

Después de esa reflexión filosófica, debo acotar que intentaré dejar comentarios más seguidos, pero cuando ando en blog hago cualquier hueá menos la que tenía planificada hacer antes de entrar, así es que es difícil asegurar que voy a cumplir lo que escribí, blablablá.a

Eso.
Eso.
Sería todo porque estoy cagá de sueño (son las 0:07) y a esta hora no funciono, menos ahora que volví con el horario de bebé recargado porque entro todos los días a las ocho y me acuesto antes de las once de la noche. Y como la hueá es más curiosa que la mierda, la única conclusión posible es que no son los demás los que tienen el horario cambiado, sino yo la que se acuesta a una hora extraña. Dicho esto, te dejaré de huear para que te duermas de noche y etc.

Ahora sí :) chau

Miaecilla dijo...

¿te has dijado que a uno le fluye la escritura cuando habla puras hueás? Y no mencionaré autores para que ningún hueón se revuelque en su tumba a esta hora, pero tengo varios (todos) nombres en mente y blablablá otra vez.

Saludos al cachorro mamón, Vicente bebebebebebebé.